lunes, 5 de julio de 2010

Ojalá sea el último post que habla de una ex


Al terminar con una persona, sencillamente porque la dejamos de querer o porque todo se volvió tan monótono que no quedaba más remedio que ponerle fin a la relación. Tendemos raramente a extrañarla, pero esa forma de extrañar no es la misma con la que te extraña esa otra persona a la que dejaste triste.
Cuando decidí dejar de lado a alguien, por motivos ya mencionados en las líneas anteriores, me sentí renovado, libre, pero con una carga muy pesada llamada: “Sentimiento de culpabilidad”. Pensaba que todo estaría normal después de todo lo ocurrido, tanto así que me proyectaba imaginando nuestra nueva relación como amigos.
Un día me acerqué “descaradamente” para saludarla, pero ella; al notar mi presencia aceleró su andar y se esfumó rápidamente para evitarme. En ese momento me di cuenta de que la vez en que ella me dijo: “Todo está bien, no te preocupes” era mentira y que todas las veces en que una mujer dice algo es totalmente lo opuesto.
Esa vez fue una de tantas pequeñas descargas de resentimiento que recibí por haberme desenamorado de alguien, me sentía tan mal que quise descargarme yo también. La mejor manera para hacerlo era escribiendo nuevamente una canción, la llamé “Frialdad” la base está sólo en versión acústica y su sonido me acompañó hasta asimilar que nada será igual otra vez. Meses después le dije a ella: “Hey, esta canción es sobre ti”.

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